SOBRE MÍ

Todo currículum tiene una historia previa, y yo voy a compartir la mía...

Tenía 17 años cuando empecé a trabajar en aquel restaurante. Por aquel entonces yo era una chica muy tímida, con mucho miedo a mostrarme al mundo. Recuerdo aquella primera etapa como el comienzo de una gran transformación personal que, más adelante, me ayudaría a sentar las bases sobre las que hoy en día continúo construyendo mis sueños.

La increíble peripecia de aquella chica insegura que se escondía detrás de sus amigas cuando iban a pedir copas a la barra de un bar, no fue pegar un salto y ponerse detrás de una barra a servir ella misma esas copas, sino atreverse a enfrentarse a sus miedos y hacer frente a sus limitaciones. A partir de ese momento comenzó mi mágica aventura atendiendo a personas. Esta experiencia se alargaría alrededor de unos ocho años.

Pese a que la mayor parte del tiempo lo empleé como camarera en el sector hostelero, también llevé a cabo otros trabajos como encuestadora, comercial y dependienta. Durante ese tiempo, las labores que desempeñé cara al público me sirvieron como trampolín para desarrollar una larga lista de competencias transversales que constituyeron la base de mi desarrollo personal y profesional.

En 2010, desanimada con la perspectiva de haber hecho tope en mi escalada profesional, decido involucrarme con un nuevo proyecto, para lo cuál retomo mis estudios. En aquel momento, voces cercanas, me recomendaron, por su amplia salida laboral y versatilidad, cursar el Grado Superior de Administración y Finanzas, y así lo hice. 

El principal desafío para mí en aquel momento fue reconciliarme con los libros. No sólo por que juntos arrastrábamos un pasado lleno de luces y sombras, sino porque, además del esfuerzo implícito que conlleva volver a estudiar después de un parón tan largo, debía hacerlo de forma paralela con el trabajo. Esta experiencia me ayudo mucho a sacarle el máximo partido posible a los ratos sueltos, aprendiendo a optimizar los tiempos lo máximo posible.

Ante la perspectiva del cambio y la promesa de redefinirme nuevamente como profesional, no tardaron en llegar los buenos resultados. Año y medio después estaba cursando mis prácticas en Accenture, una consultoría internacional encargada de dar soporte administrativo a Iberdrola.

A lo largo de estas prácticas desarrollé distintas funciones administrativas para varios departamentos y adquirí amplios conocimientos de informática que me sirvieron tanto para manejar grandes bases de datos, como para elaborar sendos informes con los que poder llevar a cabo un seguimiento del estado de las tareas y los objetivos alcanzados por la empresa.

Tras terminar mis prácticas, entre a formar parte de una plantilla de 350 personas. Ahí fue dónde me empecé a interesar por los vínculos que se generan entre personas de una misma organización. En 2012, y durante los dos años posteriores que duró aquel contrato, compatibilice mi trabajo en Accenture con el Grado de Relaciones Laborales y Recursos Humanos en la Universidad del País Vasco, decidida a profundizar aún más en el mecanismo interno de las relaciones interpersonales.

En 2016, seducida por la idea de tender puentes que favorecieran la cohesión del mercado de trabajo con las necesidades individuales de las personas, decido especializarme en la rama de Gestión de Empleo, dispuesta a servir de vértice entre empresas y particulares.

A finales de ese mismo año, tras pasar por diferentes fases de un mismo proceso de selección, soy seleccionada para realizar mis prácticas en Aldalan, consultoría de Recursos Humanos especializada en empleo, dónde pude continuar desarrollando mi lado más humano de las relaciones laborales.

En 2017, de forma paralela a las prácticas en la consultoría, empiezo a interesarme por las numerosas convocatorias de empleo público que de forma consecutiva empiezan a anunciarse, y decido emprender mi viaje como opositora dentro de la categoría administrativa. A partir de ahí, será cuando adquiera un mayor conocimiento acerca del estudio de la legislación vigente en material laboral y en lo relativo a las relaciones con la Administración.

En 2019, entusiasmada como siempre por continuar creciendo dentro del ámbito de la gestión de personas, actualizo mis competencias en el área de la gestión de empresa a través del certificado de profesionalidad Gestión integrada de Recursos Humanos, con vistas a celebrar un convenio de prácticas que me ayude a reconectar con el mundo laboral y a seguir construyendo futuro.

Asimismo, de forma simultánea a este certificado de profesionalidad, inicio a distancia el Grado Superior en Documentación y Administración Sanitarias.

Por último, si crees que mi perfil profesional podría encajar dentro de tu empresa, no dudes en echar un vistazo a mi curriculum vitae (adjunto en la pestaña “CV”), para tomar nota de mis datos personales y concertar una entrevista personal.